Algo huele a podrido...
Y no precisamente en Dinamarca, como denunciaba el pobre Hamlet, a juzgar por lo dignamente que su corona campea el temporal pasando del euro como de la mierda (un 7,10% de paro en septiembre, por debajo del Reino Unido -8,30%- y de Suecia -7,20%-, los otros dos euroescépticos). Me estoy refiriendo a España, que triplica el paro de Dinamarca, y donde mañana estamos citados a unas urnas que esta vez apestan... hasta para los que, como un servidor, padecemos de anosmia.
No me voy a detener en el chiste macabro de haber elegido un 20 N para el día en que la derecha va a arrasar en este país. La mirada atónita de este blog creo que difícilmente hallará cotas más altas de estupidez que las que muestran, al menos, estos dos hechos:
- primero, que como castigo a un partido gobernante que se ha bajado los pantalones ante las sucesivas y axfisiantes exigencias de un neoliberalismo que, para más INRI, es el máximo responsable de la crisis atroz que nos arrastra... los sufridos españoles han decidido votar en masa al partido que hace suyas ¡¡las tesis neoliberales!! Será que nunca me ha gustado el el tufo sado-masoquista de aquello del caldo y las dos tazas...
- y segundo, que el lider de ese partido al que las encuestas auguran un triunfo inaudito en este país, sea un señor que no les gusta ni a los suyos, pues lleva cateando en valoración, no meses, sino años ¡y estando en la oposición, sin mojarse!. Eso sí: en la valoración preelectoral que ofreció el C.I.S. en octubre obtuvo su máxima nota...¡un 4,43!, por debajo de Rubalcaba, con un 4,54. Y es que tampoco el otro candidato tiene desperdicio. No lo tiene: es que lo es. En realidad son una pareja de desperdicios, o, como un día le oí a mi amigo Emiliano, una pareja de deshecho... Rubalcaba tiene un rostro que me recuerda a un mejicano que conocí en mi juventud. Orgulloso, decía de sí mismo que era "el encajador", dando a entender que había pasado mucho y que podía aguantar lo que le echasen. A pesar de tener una de esas caras despejadas y tan bien planchadas con las que sonríen los indígenas yucatecos, albergaba un cierto gesto fruncido. Ese mismo gesto fruncido y parpadeante, como de creer que se avecinan un par de hostias, lo he vuelto a encontrar en el encajador Rubalcaba, quien, además, lo subraya con un compulsivo agarrarse las llemas de los dedos, como de estar escocido por haberse quemado...Una penita...
...pero no todo
Pero también hay aire fresco. Por increíble que parezca, hay quienes han encontrado alternativas justas y decentes para esta crisis que nos ahoga. No son políticos, sino politólogos y economistas independientes que han tenido a bien colgar en la red para su descarga gratuita sus razonadas y razonables soluciones a nuestros problemas. El título del libro, ya digo, parece increíble:
Me he permitido extraer las 115 propuestas concretas que figuran al final para colgarlas aquí.
HAY ALTERNATIVAS-115 Propuestas Concretas
¡Qué bella utopía!
